Material y accesorios para la disgrafía: ¿cómo acompañar a un niño con disgrafía?
Entre los
trastornos DYS, la
disgrafíaes un
trastorno del neurodesarrollo de la escritura. El niño con disgrafía tiene
dificultades para escribir y para que se le lea:
- a veces se sale de las líneas;
- sus palabras son poco legibles o incluso indescifrables;
- se cansa muy rápido cuando escribe.
La disgrafía se asemeja a una dificultad de coordinación o de motricidad fina (por ejemplo, la sujeción dinámica del lápiz con tres dedos) y puede convertir cada toma de notas en un esfuerzo colosal y agotador para el niño.
En el día a día, ¿cómo se puede reeducar el gesto gráfico en el niño?
Para acompañar a un niño con disgrafía y ayudarle a progresar, pueden ser necesarias sesiones de reeducación con un profesional sanitario. Por lo general, el tratamiento de un trastorno de la escritura se basa en tres ejes principales:
- La motricidad fina y la preescritura: antes de dominar el bolígrafo, el niño debe soltar los dedos, fortalecer la mano y flexibilizar la muñeca. Practicar el trazado debucles, puentes o líneas discontinuases una etapa crucial. Estos ejercicios depreescritura, al igual que la manipulación deplastilinao el trazado de letras con el dedo en laarena, preparan al cerebro y a la mano para el futuro gesto de la escritura. Permiten asimilar el movimiento sin la presión del resultado inmediato sobre el papel y sin la dificultad añadida de sostener un lápiz entre los dedos.
- La percepción espacial: aprender a orientarse en una hoja, a respetar el sentido del trazo (de izquierda a derecha) y la altura de las líneas para lograr una escritura más legible.
- La postura y la posición del escritor: utilizar ayudas para la escritura (guías para los dedos, bolígrafos adaptados) para corregir la posición de los dedos, evitar dolores y fatiga.
La selección de Wesco para la disgrafía
En Wesco, ofrecemos material, juegos educativos y material escolar especialmente diseñados para ayudar a los niños con disgrafía a lograr un trazo más fluido y un resultado legible, a aliviar sus tensiones musculares durante las fases de escritura y, sobre todo, a recuperar el placer de escribir:
- Juegos de preescritura de madera;
- Letras y cifras montessori rugosas;
- Lápices ergonómicos para diestros o zurdos;
- Pizarras de escritura borrables;
- Pinzas de escritura y guías para los dedos;
- Cuadernos de escritura con interlineado adaptado a los trastornos de disgrafía.