Con los juegos de construcción para atornillar, los niños podrán crear numerosos modelos: vehículos, maquinaria de obra, robots, animales... Al atornillar y fijar las piezas entre sí, descubren la mecánica y desarrollan su coordinación y destreza.
Motricidad fina y destrezaAl iniciar su proyecto de construcción, el niño podrá poner en práctica y consolidar todas las habilidades motoras necesarias para llevarlo a cabo: sujetar objetos pequeños, utilizar ambas manos, atornillar, desatornillar y ensamblar diferentes elementos. También aprende a elegir y utilizar las herramientas adecuadas para realizar una acción precisa: el martillo, el destornillador y la llave inglesa ofrecen perspectivas totalmente nuevas a los pequeños constructores. A fuerza de perseverancia, el niño domina los movimientos y adquiere las bases para realizar después con facilidad los gestos cotidianos.Imaginación y manipulación¡Espacio para la imaginación y la concentración con los barriles y los sets de construcción! Los numerosos elementos que los componen ofrecen al niño un sinfín de posibilidades creativas. A fuerza de manipular, los gestos se vuelven más seguros, el niño los domina y así puede dar rienda suelta a su imaginación para inventar todo tipo de objetos, desde los más reales hasta los más fantásticos. Unas barras, unos tornillos, varios golpes de martillo y ¡listo!, ahí tiene una jirafa, un coche o incluso un avión. El juego libre anima al niño a sumergirse en su propio mundo, sin más límite que sus propias capacidades. Al crecer, el niño es capaz de adaptarse y seguir un esquema o un modelo sencillo, con o sin instrucciones. La coordinación ojo-mano y la destreza de los dedos permiten a los niños manipular elementos cada vez más complejos para llegar a realizar verdaderas construcciones. ¿Qué niño se resistiría al placer de construir? Niñas y niños, pequeños y mayores, a todos les encanta montar, unir y crear.