A través de la relajación, los niños aprenderán a escuchar su cuerpo, su respiración y sus emociones. Se pueden proponer a los niños múltiples actividades de relajación, como el yoga, la musicoterapia y la aromaterapia. Acompáñelos en sus experiencias sensoriales ofreciéndoles diferentes estímulos: difusores de aceites esenciales, música suave y relajante, accesorios de masaje para crear una sensación de bienestar.Las virtudes del yoga para los niñosEl yoga no es una práctica destinada únicamente a los adultos. Los más pequeños también pueden probarlo para disfrutar de un momento de relajación y descanso. Gracias al yoga, el niño trabajará su equilibrio y su postura, lo que puede ayudar a evitar pequeñas molestias (dolor de espalda, tirantez en la nuca…). También es un momento de relajación intensa en el que el niño tomará conciencia de su cuerpo y de sus sensaciones, y podrá expresar sus emociones. El yoga también ayuda a calmar, moderar y liberar el exceso de energía o de ira.La relajación, una práctica para todas las edadesLa práctica de la relajación puede realizarse de diferentes formas en función de la edad del niño. Los más pequeños pueden beneficiarse de sus ventajas escuchando música suave y tranquila. A partir de los 2 años, también puede sentarse a su lado sobre un cojín calefactable o una esterilla y dedicar un rato a la lectura y a la relajación. A partir de los 3 años, se le pueden ofrecer accesorios de meditación y masaje para que tome conciencia de su cuerpo y su mente. Y para crear un ambiente de lo más relajante, ¡piense en los difusores de aceites esenciales!