¡Los ladrillos de construcción gustan tanto a los pequeños como a los mayores! A partir de 1 año, los juegos son fáciles de manejar, con piezas flexibles, sin riesgo y que se sujetan fácilmente con la mano. Con los ladrillos más pequeños, los niños pueden construir casas, granjas... o realizar sus propias creaciones
Desarrollar la motricidad finaLos juegos de encajar son una excelente forma de ejercitar las manos de pequeños y mayores. Los más pequeños trabajarán su capacidad de prensión, agarre, para agarrar las diferentes piezas. También descubrirán el concepto de equilibrio. Los mayores, por su parte, aprovecharán los cubos y otros bloques para afinar cada vez más la precisión y la delicadeza de sus movimientos al encajar y girar las diferentes piezas de su obra, al tiempo que siguen agudizando su coordinación ojo-mano. Gracias a todo este aprendizaje, el niño se prepara para dominar los movimientos que le serán útiles en el día a día y a lo largo de toda su vida.Desarrollar las competencias cognitivasLos juegos de construcción de encajar, una actividad tranquila y a menudo gratificante, favorecen la concentración y gustan mucho tanto a las niñas como a los niños. Montar, desmontar, volver a montar: les encanta apilar, construir y perfeccionar su capacidad para observar y comprender dónde y cómo colocar cada pieza. Gracias a estos juegos, los niños aprenden a reconocer y nombrar las diferentes formas y colores, a utilizar su capacidad de razonamiento y lógica, y a afinar sus facultades de reflexión, observación y orientación espacial. Por último, los diferentes juegos disponibles permiten al niño desarrollar, de forma natural, su creatividad e imaginación, al permitirle construir todo tipo de formas, máquinas o animales. Son ellos quienes deben ensamblar y encajar las diferentes configuraciones y colores según sus deseos.