El juego, esencial para su desarrollo, es indispensable para el aprendizaje de pequeños y mayores. El uso de figuritas les permite, en particular, desarrollar su imaginación y sus capacidades cognitivas.Fomentar la imaginación del niñoCrear historias a partir de personajes reales o imaginarios es abrir un campo de aventuras ilimitado. Organizar una batalla de piratas, de caballeros, jugar con una familia... el niño desarrolla su creatividad y su pensamiento al inventar situaciones imaginarias. Descubre diferentes tipos de personajes que pone en escena a través de juegos de rol. De este modo, el niño aprende a reconocer y aceptar la diversidad del mundo que le rodea, a adaptar sus comportamientos, desarrollando así su empatía.Desarrollar las capacidades cognitivas del niñoLos diferentes tamaños y materiales de las figuritas y personajes de este mundo en miniatura permiten al niño desarrollar sus capacidades sensoriomotoras. Aprende a manipular y dar vida a sus compañeros de juego, organiza su pensamiento y su lenguaje para interactuar con ellos y aumenta su sensación de autonomía: es el único capitán a bordo de su juego, de su historia. Los personajes ofrecen a niñas y niños la posibilidad de imitar acciones de su vida cotidiana; este juego de imitación les permite descubrir una amplia gama de profesiones. Los policías, bomberos y jardineros forman parte de la vida cotidiana. Al imitarlos, integran los rituales y códigos sociales del mundo que les rodea y experimentan el universo de los adultos. Repetir una o varias veces las escenas también permite al niño vivirlas desde diferentes perspectivas, expresar sus emociones o restarles importancia al tomar el control de la situación. El niño descubre, por ejemplo, otras formas de gestionar un conflicto o un contratiempo, y gana confianza en sí mismo.