La unión hace la fuerza, principio fundamental del juego cooperativoEl juego cooperativo implica una expectativa colectiva entre los jugadores: no hay competición ni oposición como en un juego clásico. Este juego educativo fomenta la ayuda mutua y la solidaridad entre todos los participantes para alcanzar un éxito común. Los profesionales de la infancia recomiendan los juegos cooperativos debido al espíritu de equipo y al dinamismo del grupo. Son un excelente sustituto de los juegos competitivos, sobre todo si el niño no acepta perder. En los juegos cooperativos, todos ganan o pierden. A través de estos juegos de mesa, el niño aprende a desarrollar habilidades útiles: respetar y ayudar a los demás, comunicarse bien, reflexionar y resolver problemas. Cada jugador disfruta divirtiéndose con su familia o sus compañeros, lo que refuerza su confianza en sí mismo y su integración en el grupo.Los juegos cooperativos, juegos estratégicos para el desarrollo personalLos juegos cooperativos fomentan el intercambio, el compartir y la reflexión en un buen ambiente. Los niños aprenden a reunirse con ingenio y a unir sus fuerzas para alcanzar un objetivo concreto. Así, el sentido de la observación y la necesidad de explorar sacian la curiosidad del niño pequeño, que se pregunta continuamente. El juego cooperativo tiene un final reconfortante y garantiza carcajadas colectivas. Este tipo de juego fomenta el acercamiento entre las personas, la cohesión del grupo y la ayuda mutua entre pequeños y mayores. Surgen afinidades, la actividad se ve acompañada de una complicidad que crea una dinámica de juego interesante y lúdica.